Además de conocer la capital, muchas son las cosas que podemos hacer en los alrededores y en la provincia. Sus pequeños y encantadores pueblos, su naturaleza y paisaje, animan a los visitantes a la práctica deportiva y a realizar visitas de todo tipo. Describiremos sólo algunas de las posibilidades.
Micología: podemos recorrer los bosques para encontrar setas y hongos como el boletus y el nícalo o níscalo.
Golf: Podemos disfrutar del campo de golf de Pedrajas de 18 hoyos a 16 km. de Vinuesa.
Senderismo: ver el nacimiento del río Duero y Castroviejo en Duruelo de la Sierra. Realizar alguna etapa del GR-86 (Sendero Ibérico Soriano) y su variante CR-86.1 hacia Urbión.
Bicicleta de montaña: a través de las numerosas pistas con desniveles justos para avanzar a golpe de pedal visitando bellos rincones.
Escalada: el mundo vertical encuentra en los farallones de la Laguna Negra un entorno inestimable para las reuniones de escaladores.
Deportes acuáticos: natación, vela, piragüismo, windsurf, etc... se pueden practicar sin problemas en el Embalse de la Cuerda del Pozo. Además de disfrutar del sol.
Deportes de nieve: En Santa Inés existe un Punto de Nieve que ofrece dos pistas de fondo y una de iniciación al alpino, con un remonte. Las raquetas de nieve son otra de las modalidades que el visitante podrá practicar aquí, así como el telemark, que también se extiende a las sierras de Urbión y Cebollera.
Pesca: estamos en una zona privilegiada al contar con el embalse, el coto Nacional de la Laguna Negra, así como el río Revinuesa.
Caza: En la actualidad, una importante población de venados, ciervos y corzos crece en la Reserva Nacional de Caza de Urbión.
Pinares bajos - Tierra del Burgo: En este espacio coinciden la ruta histórica del Cid y el corredor del Duero. En la senda cidiana destaca Castillejo de Robledo, Gormaz y San Estaban de Gormaz, con una bella muestra del románico soriano. La Ruta del Duero riega las campiñas de Gormaz y Berlanga y en sus alrededores se esparce un numeroso ejemplo de templos románicos. El Burgo de Osma, con su catedral y conjunto monumental urbano a la cabeza, capitaliza un territorio rico en paisaje natural y en yacimientos arqueológicos. Las viñas de la Ribera del Duero soriana contribuyen a realzar un entorno lleno de atalayas, huertas y poblaciones detenidas en el tiempo que muestran su arquitectura popular intacta.
Tierra de Ágreda: El Moncayo está presente en toda esta amplia área turística al oeste de Soria, en la frontera con Aragón. Sobresale Ágreda, la histórica villa de las tres culturas que conserva la huella de sus tres barrios amurallados: el cristiano, el árabe y el judío. Vozmediano y Almenar, entre otras localidades, atesoran magníficos castillos que se recortan en el horizonte.
Gómara es otro enclave industrial muy próximo a Ágreda. Todos los pueblos del entorno mantienen vivas sus tradiciones y conservan rasgos característicos de su arquitectura popular.
Tierra de Almazán - Medinaceli: Almazán y Medinaceli son dos importantes villas históricas del sur de Soria. Ambas ejercen de cabeceras de comarca para los pueblos y aldeas del entorno que mantienen su actividad agroganadera y su arquitectura tradicional, aumentando así el atractivo del turismo rural.
Poblaciones como Morón de Almazán o Monteagudo de las Vicarías destacan por su conjunto histórico-artístico. Almazán sorprende por su relevancia monumental, y Medinaceli por la huella romana que se traduce en sus museos y en el célebre arco que se asoma a las riberas del Jalón.
Urbión - Pinares: Los Picos de Urbión, en Soria, en el límite de la provincia burgalesa, son el referente obligado en la oferta de naturaleza de Castilla y León.
Allí nace el Duero, que dará nombre a toda una meseta y cuyas aguas condicionarán los cultivos, entre ellos el de la vid, clave de los célebres vinos del Duero.
Todo el entorno es un museo de naturaleza con poblaciones de montaña que conservan el sabor de la arquitectura popular y las tradiciones vinculadas a la madera y a la carretería.
Yanguas - San Pedro Manrique: La Tierra de Yanguas se sitúa en el norte de Soria. Pueblos escondidos en recodos de las montañas, en pequeños valles y aldeas poco habitadas pero que conservan la arquitectura popular en sus calles y plazas. San Pedro Manrique se alza a como la capital de esta tierra alta soriana de suaves montañas y con innumerables posibilidades para la práctica del senderismo. En este territorio dejaron sus huellas los dinosaurios y son muchas las localidades que han musealizado su presencia. Entre otras, Villar del Río y Bretún. |